<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074</id><updated>2011-12-30T03:16:32.858-08:00</updated><title type='text'>LA PALANCA</title><subtitle type='html'>cultura y sociedad</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-6339700799071542303</id><published>2011-10-16T05:36:00.000-07:00</published><updated>2011-12-30T03:16:32.869-08:00</updated><title type='text'>Latitud 28</title><content type='html'>-----------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;Dos de sus miembros hablan del grupo &lt;strong&gt;Latitud 28 &lt;/strong&gt;para Ariguanabo TV:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/JgifGlYafLg" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/kZem9G34W2k" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/JUd9o0q3gIg" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/m_5baS7_2vc" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-6339700799071542303?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/6339700799071542303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2011/10/latitud-28.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/6339700799071542303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/6339700799071542303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2011/10/latitud-28.html' title='Latitud 28'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/JgifGlYafLg/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-2067307216292596670</id><published>2010-11-15T18:55:00.001-08:00</published><updated>2010-11-16T06:17:32.884-08:00</updated><title type='text'>Pier Paolo Pasolini, 35 años después</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Este mes se cumplen treinta y cinco años del asesinato del más lúcido de los intelectuales italianos del siglo XX. Como pequeño homenaje he traducido dos textos del libro&lt;/em&gt; Scritti Corsari&lt;em&gt; (Garzanti Editore, 1975), que acabo de terminar de leer. Son textos complementarios que abordan algunas de las principales obsesiones políticas de Pasolini. He intentado situarlos y aclarar algunas de las referencias a sucesos contemporáneos mediante breves notas al pie. Su lectura pone de manifiesto la absoluta vigencia de un autor al que jamás han conseguido doblegar ni asimilar. Las palabras de un poeta.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;El genocidio&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;(Intervención oral en la Fiesta del periódico L’Unità de Milán, en el verano de 1974).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quisiera que me disculparan alguna imprecisión o inexactitud terminológica. La materia de la que hablo no es literaria y la suerte o la desgracia quieren que yo sea un literato, y que por eso no posea, sobre todo lingüísticamente, los términos para tratarla. Y aún una premisa: aquello que diré no es fruto de una experiencia política en el sentido específico, y por así decirlo “profesional” de la palabra, sino de una experiencia que diría casi existencial. Rápidamente diré, y ya lo habrán intuido, que mi tesis es mucho más pesimista que la de Napolitano&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, y tiene como tema conductor el genocidio: mantengo que la destrucción y sustitución de valores en la sociedad italiana de hoy lleve, sin necesidad de carnicerías ni fusilamientos en masa, a la supresión de grandes zonas de la misma sociedad. Por lo demás, no es esta una afirmación totalmente herética o heterodoxa. Ya en el Manifiesto de Marx hay un pasaje que describe con claridad y precisión extremas el genocidio como obra de la burguesía con respecto a determinados estratos de las clases dominadas, no precisamente obreros, sino sobre todo sub-proletarios&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; o ciertas poblaciones coloniales. Hoy Italia está viviendo de manera dramática y por primera vez este fenómeno: amplios estratos que habían quedado por así decirlo fuera de la historia –la historia del dominio burgués y de la revolución burguesa- han padecido este genocidio, o sea esta asimilación al modo y a la cualidad de vida de la burguesía.&lt;br /&gt;¿Cómo se da esta sustitución de los valores? Sostengo que hoy la misma se da clandestinamente, a través de una suerte de persuasión oculta. Mientras que en tiempos de Marx era todavía la violencia explícita, abierta, la conquista colonial, la imposición violenta, hoy los modos son mucho más sutiles, hábiles y complejos, y el proceso está mucho más maduro técnicamente y es mucho más profundo. Los nuevos valores vienen a sustituir a los antiguos a escondidas, quizás no es necesario siquiera declararlo dado que los grandes discursos ideológicos son prácticamente desconocidos para las masas (la televisión, por poner un ejemplo al cual volveré, ciertamente no ha difundido el discurso de Cefis en la Academia de Módena&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;Me explicaré mejor volviendo a mi modo de hablar usual, es decir, el modo del literato. En estos días estoy escribiendo el pasaje de una obra mía en la cual afronto este tema de una manera imaginativa y metafórica: imagino una especie de descenso a los infiernos, donde el protagonista, para tener la experiencia del genocidio del cual estoy hablando, recorre la calle principal de un suburbio de una gran ciudad meridional, probablemente Roma, y se le aparece una serie de visiones cada una de las cuales corresponde a una de las calles transversales que desembocan en la calle central. Cada una de ellas es una especie de círculo, de ronda infernal de la Divina Comedia: en su entrada hay un determinado modelo de vida dispuesto allí por el poder a escondidas, al cual los jóvenes, y sobre todo los muchachos que viven en la calle, se adaptan rápidamente. Ellos han perdido su antiguo modelo de vida, aquel que realizaban viviendo y del cual de algún modo estaban contentos e incluso orgullosos, aunque implicase todas las miserias y lados negativos que había y eran –estoy de acuerdo- aquellos enumerados aquí por Napolitano: y ahora intentan imitar el nuevo modelo ofrecido disimuladamente por la clase dominante. Naturalmente, yo enumero toda una serie de modelos de comportamiento, unos quince, correspondientes a diez rondas y cinco círculos. Me referiré, por brevedad, solo a tres, pero debo indicar que la mía es una ciudad del centro-sur, y que el discurso solo vale relativamente para la gente que vive en Milán, en Turín, en Bolonia, etc.&lt;br /&gt;Por ejemplo está el modelo que impera en un cierto hedonismo interclasista, el cual impone a los jóvenes que inconscientemente lo imitan, la adecuación en el comportamiento, en el vestir, en el calzado, en el modo de peinarse o de sonreír, en el actuar o en el gesticular, a aquello que ven en la publicidad de los grandes productos industriales: publicidad que se refiere, casi de forma racista, al modo de vida pequeñoburgués. Los resultados son evidentemente penosos, porque un joven pobre de Roma no puede realizar todavía estos modelos, y ello le genera ansiedades y frustraciones que lo llevan al umbral de la neurosis. O también, está el modelo de la falsa tolerancia, de la permisividad. En las grandes ciudades y en el campo del centro-sur seguía vigente hasta hace poco un cierto tipo de moral popular, más bien libre, cierto, pero con tabúes que le eran propios y no de la burguesía: no, por ejemplo, la hipocresía, sino una suerte de código al cual todo el pueblo se atenía. A partir de un cierto momento, el poder ha tenido la necesidad de un nuevo tipo de súbdito, que fuese ante todo un consumidor, y no podía ser un consumidor perfecto si no se le concedía una cierta permisividad en el campo sexual. Pero también a este modelo, el joven de la Italia atrasada trata de adecuarse de forma torpe, desesperada y siempre neurotizante. O, en fin, un tercer modelo, que yo llamo “de la afasia”, de la pérdida de la capacidad lingüística. Toda la Italia centro-meridional tenía sus propias tradiciones regionales o ciudadanas de una lengua viva, de un dialecto que se regeneraba en continuas invenciones, y al interior de este dialecto, de una jerga rica en invención casi poética: a la cual contribuían todos, día tras día. Cada tarde nacía un nuevo chiste, una bromilla, una palabra imprevista. Había una maravillosa vitalidad lingüística. El modelo que ahora ofrece allí la clase dominante los ha bloqueado lingüísticamente: en Roma, por ejemplo, ya no se es capaz de inventar, se ha caído en una especie de neurosis afásica: o se habla una lengua fingida, que no conoce dificultades o resistencias, como si fuese fácil hablar de todo –se expresa como en los libros impresos – o bien se llega a la verdadera afasia en el sentido clínico del término: se es incapaz de inventar metáforas o movimientos lingüísticos reales, casi únicamente se gimotea, o se habla a empujones o se suelta una risilla sin saber decir otra cosa.&lt;br /&gt;Esto es solo para dar un breve resumen de mi visión infernal, que por desgracia yo vivo existencialmente. ¿Por qué esta tragedia en al menos dos tercios de Italia? ¿Por qué este genocidio debido a la aculturación impuesta solapadamente por las clases dominantes? Pues porque la clase dominante ha escindido nítidamente “progreso” y “desarrollo”. A esta le interesa solamente el desarrollo, porque solo de él extrae sus beneficios. Es necesario hacer de una vez una distinción drástica entre estos dos términos: “progreso” y “desarrollo”. Se puede concebir un desarrollo sin progreso, cosa monstruosa que estamos viviendo en cerca de dos tercios de Italia. Pero en el fondo se puede concebir también un progreso sin desarrollo, como sucedería en ciertas zonas campesinas si se aplicaran nuevos modos de vida cultural y civil incluso sin necesidad, o con un mínimo, de desarrollo material. Es necesario –y he aquí mi parecer sobre el papel del partido comunista y de los intelectuales progresistas – tomar conciencia de esta disociación atroz y hacer conscientes a las masas populares para que adviertan esa disritmia, y desarrollo y progreso coincidan.&lt;br /&gt;En vez de eso, ¿qué desarrollo es el que quiere este poder? Si quieren entenderlo mejor, lean el discurso de Cefis a los alumnos en Módena del que hablé antes, y encontrarán allí una noción de desarrollo como poder multinacional –o “transnacional”, como dicen los sociólogos – fundado entre otras cosas en un ejército que ya no es nacional, tecnológicamente avanzadísimo, pero extraño a la realidad del propio país. Todo esto hace borrón y cuenta nueva con el fascismo tradicional, que se fundaba en el nacionalismo y en el clericalismo, viejos ideales, naturalmente falsos. Pero en realidad se está consolidando una forma completamente nueva de fascismo, aún más peligrosa. Me explicaré mejor. En nuestro país, como he dicho, está en curso una sustitución de valores y modelos, en la cual han tenido un gran peso los medios de masas y en primer lugar la televisión. Con esto no quiero decir que tales medios sean negativos en sí: estoy de acuerdo en que tales medios podrían constituir un gran instrumento de progreso cultural. Pero hasta ahora, por la forma en que han sido usados, han sido un medio de espantosa involución, precisamente de desarrollo sin progreso, de genocidio cultural para al menos dos tercios de los italianos. Vistos así, también los resultados del 12 de mayo contienen un elemento de ambigüedad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;. En mi opinión, a los “no” ha contribuido poderosamente la televisión, que por ejemplo en los últimos veinte años ha devaluado netamente todo contenido religioso: oh, sí, hemos visto a menudo al Papa bendecir, a los cardenales inaugurar, hemos visto procesiones y funerales, pero eran hechos contraproducentes para los fines de la conciencia religiosa. En cambio, se daba de hecho, al menos a nivel inconsciente, un profundo proceso de laicización, que entregaba a las masas del centro-sur al poder de los mass media y a través de estos a la ideología real del poder: al hedonismo del poder consumista.&lt;br /&gt;Por esto se me ha ocurrido decir –de una manera demasiado violenta y agitada tal vez – que en el “no” hay una doble alma: por una parte un progreso real y consciente, en el cual los comunistas y la izquierda han tenido un gran papel; por otra, un progreso falso, por el cual el italiano acepta el divorcio por las exigencias laicizantes del poder burgués: porque quien acepta el divorcio es un buen consumidor. He aquí por qué, por amor a la verdad y por un sentido dolorosamente crítico, puedo yo llegar a una previsión de tipo apocalíptico, que es la siguiente: si tuviese que prevalecer, en la masa de quienes han votado “no”, la parte que ha tenido el poder, sería el fin de nuestra sociedad. Esto no sucederá, porque en Italia hay un Partido Comunista fuerte y porque hay una intelligencjia bastante avanzada y progresista. Pero el peligro existe. La destrucción de valores en curso no implica una inmediata sustitución por otros valores, con sus bienes y su males, con el necesario mejoramiento de la calidad de vida y conjuntamente con un progreso cultural real. A mitad de camino hay un momento de imponderabilidad, y es justamente ese el que estamos viviendo. Y aquí está el grande, trágico peligro. Piensen en qué podría significar en estas condiciones una recesión económica y no podrán de hecho no estremecerse si se encara, aunque sea por un instante, el paralelo –quizás arbitrario, quizás novelesco – con la Alemania de los años treinta. Alguna analogía entre nuestro proceso de industrialización en los últimos diez años y aquel alemán de aquel tiempo sí que la hay: fue en tales condiciones que el consumismo abrió el terreno, con la recesión de los años 20, al nazismo. De ahí la angustia de un hombre de mi generación, que ha visto la guerra, los nazis, las SS, que ha experimentado un trauma nunca totalmente vencido. Cuando veo en torno a mí a los jóvenes que están perdiendo los antiguos valores populares y que absorben los nuevos modelos impuestos del capitalismo, arriesgándose así a una forma de deshumanidad, una forma de afasia atroz, una brutal ausencia de capacidades críticas, una facciosa pasividad, recuerdo que estas eran justamente las formas típicas de las SS: y veo de esta manera extenderse sobre nuestras ciudades la sombra horrenda de la cruz gamada. Una visión apocalíptica, ciertamente, la mía. Pero si junto a ella y a la angustia que la produce, no estuviera en mí también un elemento de optimismo, el pensamiento de que existe la posibilidad de luchar contra todo esto, simplemente no estaría hoy aquí, entre ustedes, para hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fascista&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;(Pasajes de una entrevista a cargo de Massimo Fini, publicada por L’Europeo en diciembre de 1974).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Existe hoy una forma de antifascismo arqueológico, el cual es un buen pretexto para no procurarse una patente de antifascismo real. Se trata de un antifascismo fácil que tiene por objeto y objetivo un fascismo arcaico que ya no existe y que no volverá a existir. Partamos de la reciente película de Naldini: Fascista&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. Y bien, esta película, cuyo argumento es la relación entre un líder y la muchedumbre, ha demostrado que tanto aquel líder, Mussolini, como aquella muchedumbre, son personajes absolutamente arqueológicos. Un líder como aquel es absolutamente inconcebible no solo por la nulidad y la irracionalidad de aquello que dice, por la nula lógica que está detrás de aquello que dice, sino también porque no encontraría ningún espacio ni credibilidad en el mundo moderno. Bastaría la televisión para desvirtuarlo, para destruirlo políticamente. Las técnicas de aquel líder funcionaban bien encima de un palco, en una tribuna, frente a las masas “oceánicas” y no funcionarían en absoluto en una pantalla. Y esta no es una simple constatación epidérmica, puramente técnica, sino que es el símbolo de un cambio total en el modo de ser, de comunicar entre nosotros. Y asimismo la masa, aquella muchedumbre “oceánica”. Basta fijar los ojos por un momento sobre aquellos rostros para ver que aquella masa ya no existe, que están muertos, que están enterrados, que son nuestros abuelos. Basta esto para comprender que aquel fascismo no se repetirá más. He aquí por qué buena parte del antifascismo de hoy, o al menos de eso a lo que se le llama antifascismo, o es ingenuo o es estúpido o es un pretexto y actúa de mala fe: porque da batalla o finge dar batalla a un fenómeno muerto y enterrado, arqueológico, que ya no puede darle miedo a nadie. Es, en definitiva, un antifascismo de lo más cómodo y de lo más tranquilo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Yo creo, lo creo profundamente, que el verdadero fascismo es aquel que los sociólogos han llamado demasiado benévolamente “la sociedad de consumo”. Una definición que parece inocua, puramente indicativa. Pero en realidad no. Si uno observa bien la realidad, y sobre todo si uno sabe leer en torno, en los objetos, en el paisaje, en el urbanismo y, sobre todo, en los hombres, ve que los resultados de esta descerebrada sociedad de consumo son los resultados de una dictadura, de un verdadero y propio fascismo. En la película de Naldini hemos visto a los jóvenes en formación, en uniforme… pero hay una diferencia. En aquel entonces los jóvenes, en el preciso instante de quitarse el uniforme y retomar el camino de vuelta a sus pueblos y a sus campos, volvían a ser los italianos de cien, de cincuenta años atrás, como antes del fascismo. El fascismo en realidad los había convertido en payasos, en siervos, y tal vez en parte también los había convencido, pero no los había tocado en serio, en el fondo del alma, en la forma de ser. Este nuevo fascismo, en cambio, esta sociedad de consumo, ha transformado profundamente a los jóvenes, los ha tocado en lo más íntimo, les ha dado otros sentimientos, otras formas de pensar, de vivir, otros modelos culturales. Ya no se trata como en la época mussoliniana, de una regimentación superficial, escenográfica, sino de una regimentación real que les ha robado y les ha cambiado el alma. Lo cual significa, en definitiva, que esta “civilización de consumo” es una civilización dictatorial. En definitiva, si la palabra “fascismo” significa la prepotencia del poder, la “sociedad de consumo” ha realizado bien el fascismo.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Un papel marginal. Por esto he dicho que reducir el antifascismo a una lucha contra esa gente significa hacer una mistificación. Para mí la cuestión es muy compleja, pero también muy clara. El verdadero fascismo, lo he dicho y lo repito, es el de la sociedad de consumo, y los democristianos han venido a convertirse, incluso sin darse cuenta, en los reales y auténticos fascistas de hoy. En este ámbito los fascistas “oficiales” no hacen sino proseguir aquel fascismo arqueológico. En este sentido Almirante&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, por mucho que haya querido ponerse al día, es para mí tan ridículo como Mussolini. Un peligro más real viene hoy de los jóvenes fascistas, de la franja neonazi del fascismo que ahora cuenta con pocos miles de fanáticos pero que mañana podría constituir un ejército. En mi opinión, la Italia de hoy tiene alguna analogía con lo que sucedió en Alemania en los albores del nazismo. También en Italia se asiste hoy al fenómeno de la homologación y el abandono de los antiguos valores campesinos, tradicionales, particularistas, regionales, que fue el humus sobre el que germinó la Alemania nazi. Hay una enorme masa de gente que se ha encontrado de pronto fluctuando, en un estado de imponderabilidad de valores, y que no ha adquirido los valores nuevos nacidos con la industrialización. Es el pueblo, que se está convirtiendo en pequeña burguesía pero que no es todavía la una sin ser ya lo otro. Para mí el núcleo del ejército nazi se constituyó justamente de esta masa híbrida, este fue el material humano del cual salieron, en Alemania, los nazis. Italia corre justamente este peligro.&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;En cuanto a la caída del fascismo, ante todo se da un hecho contingente, psicológico. La victoria, el entusiasmo de la victoria, las esperanzas renacidas, la sensación de la libertad recuperada y de un modo de ser del todo nuevo, habían vuelto a los hombres, después de la liberación, más buenos. Sí, más buenos, pura y simplemente. Pero después tenemos el otro hecho, más real: el fascismo que habían experimentado los hombres de entonces, aquellos que habían sido antifascistas y habían atravesado las experiencias del ventenio, de la guerra, de la Resistencia, era un fascismo que todo junto era mejor que el de hoy día. Creo que veinte años de fascismo no hicieron la cantidad de víctimas que ha hecho el fascismo en estos últimos años. Cosas horribles como las masacres de Milán, de Brescia, de Bolonia no habían sucedido nunca en veinte años. Cierto que se dio el delito Matteotti y que hubo víctimas por ambas partes, pero la prepotencia, la violencia, la maldad, la inhumanidad, la glacial frialdad de los delitos cometidos a partir del 12 de diciembre de 1969&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt; en adelante no se habían visto nunca en Italia. Esa es la razón por la que flota en el aire un mayor odio, un mayor escándalo, una menor capacidad de perdonar… solo que este odio se dirige, en ciertos casos de buena fe y en otros en perfecta mala fe, hacia un adversario equivocado, hacia los fascistas arqueológicos en vez de hacia el poder real.&lt;br /&gt;Sigamos las pistas negras. Yo tengo una idea, quizás un poco novelesca pero que considero justa, de la cosa. Los hombres de poder, y podría quizás añadir los nombres sin miedo de equivocarme tanto, en cualquier caso algunos de los hombres que nos gobiernan desde hace treinta años, han manejado primero la estrategia de la tensión con carácter anticomunista. Luego, pasada la preocupación por la efervescencia del 68 y del peligro comunista inmediato, las mismas, idénticas personas han manejado la estrategia de la tensión antifascista. Por consiguiente las masacres han sido llevadas a cabo siempre por las mismas personas. Primero han llevado a cabo la masacre de Piazza Fontana acusando a los extremistas de izquierda, después han realizado las masacres de Brescia y de Bolonia acusando a los fascistas y tratando de reconstruir a toda prisa y con furia aquella virginidad antifascista de la cual tenían necesidad, después de la campaña del referéndum y después del referéndum, para continuar manejando el poder como si nada hubiera sucedido.&lt;br /&gt;En cuanto a los episodios de intolerancia que usted ha mencionado, yo no los definiría propiamente como intolerancia. O al menos no se trata de la intolerancia típica de la sociedad de consumo. Se trata en realidad de casos de terrorismo ideológico. Por desgracia las izquierdas viven, actualmente, en un estado de terrorismo, que nació en el 68 y que continúa todavía hoy. No diré de un profesor que, adepto a un cierto izquierdismo, no concede la licenciatura a un joven de derecha, que sea un intolerante. Digo que es un aterrorizado. O un terrorista. Pero este tipo de terrorismo ideológico solo tiene un parentesco formal con el fascismo. Terroristas son el uno y el otro, es verdad. Pero bajo los esquemas de estas formas a veces idénticas, es preciso reconocer realidades profundamente diferentes. De lo contrario se va a parar inevitablemente a la teoría de los “extremismos opuestos”, o bien al “estalinismo igual a fascismo”.&lt;br /&gt;Pero he llamado a estos episodios terrorismo y no intolerancia porque, según creo, la verdadera intolerancia es la de la sociedad de consumo, la de la permisividad que viene de arriba, querida desde arriba, que es la verdadera, la peor, la más disimulada, la más fría y despiadada forma de intolerancia. Porque es intolerancia enmascarada de tolerancia. Porque no es verdadera. Porque es revocable cada vez que el poder no sienta su necesidad. Porque es el verdadero fascismo del cual vendrá después el antifascismo de cartón piedra: inútil, hipócrita, sustancialmente aceptado por el régimen.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2b_Jr3z3LUI?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/2b_Jr3z3LUI?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Giorgio Napolitano, actual presidente de Italia y en aquel momento dirigente del PCI, había intervenido la misma tarde que Pasolini.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; El sub-proletariado (sottoproletariato) es una categoría social fundamental en el pensamiento de Pasolini que hace referencia a las clases urbanas más pobres, los trabajadores informales, las prostitutas, los ladronzuelos, provenientes por lo general de la emigración rural hacia las ciudades.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Eugenio Cefis (1921-2004) fue un importante empresario italiano que llegó a dirigir la petrolera nacional ENI. Fundador de la logia masónica P2, Pasolini lo vinculó al asesinato del antiguo directivo de ENI, Enrico Mattei y a los crímenes de Estado en la Italia de aquellos años mediante el personaje de Aldo Troya en la novela Petróleo, en la cual trabajaba en el momento en que fue asesinado. Ver: http://temi.repubblica.it/micromega-online/cosi-mori-pasolini/.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; En el referéndum del 12 y 13 de mayo de 1974, conocido como “Referendum revocatorio del divorcio”, los italianos fueron llamados a rechazar o mantener la ley Fortuna-Baslini de 1970, mediante la cual se había introducido el divorcio en Italia. Los partidarios de mantener dicha ley ganaron con un 59’3 por ciento de los votos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Fascista (1973), de Nico Naldini, es un documental realizado con imágenes de propaganda del tiempo de Mussolini.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Giorgio Almirante (1914-1988). Fundador del partido neofascista Movimiento Social Italiano.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1924507093022368074#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; A partir de la masacre de Piazza Fontana, en Milán, en diciembre de 1969, empieza en Italia una serie de atentados terroristas, nunca del todo esclarecidos, que marcaron el periodo conocido como “los años de plomo”, durante la década de los 70.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-2067307216292596670?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/2067307216292596670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/11/pier-paolo-pasolini-35-anos-despues.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/2067307216292596670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/2067307216292596670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/11/pier-paolo-pasolini-35-anos-despues.html' title='Pier Paolo Pasolini, 35 años después'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-5415477499836288898</id><published>2010-08-18T07:46:00.000-07:00</published><updated>2010-08-18T08:01:59.834-07:00</updated><title type='text'>Barbarie</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TGvzNn7oWII/AAAAAAAAAWc/X-qd64KMDjY/s1600/buey2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 225px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TGvzNn7oWII/AAAAAAAAAWc/X-qd64KMDjY/s320/buey2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506762384773503106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Nuestra época corre el riesgo de precipitarse en la barbarie”. Esta afirmación, formulada de una u otra manera, me lleva persiguiendo desde hace años como una vaporosa amenaza.  &lt;i&gt;Barbarie&lt;/i&gt;, término impreciso pero de resonancias temibles, evocadoras de destrucción, de violencia, de muerte, de olvido. Hoy los tiempos adelantan que es una barbarie. ¿Pero qué significa realmente "barbarie"?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el año 1995 el pensador Francisco Fernández Buey publicó un libro en la colección “Biblioteca del Presente” de la editorial Paidós que llevaba por título &lt;i&gt;La Barbarie. De ellos y de los nuestros&lt;/i&gt;. Dicho libro, difícil de encontrar hoy día (acaso descatalogado) surgía en el peor momento vivido por la izquierda global, en pleno desconcierto tras el colapso de los regímenes socialistas de Europa del este y en medio de las atrocidades de la guerra de Yugoslavia. Su propósito manifiesto era (es) explicar el concepto de barbarie a lo largo de la historia desde la Antigüedad hasta el presente, deteniéndose en momentos históricos específicos como la llegada de los europeos a América o en el pensamiento de ciertos autores como Aristóteles, Cornelio Tácito, Bartolomé de las Casas, Montaigne o Leopardi.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Partiendo del poema de Constantino Kavafis "Esperando a los bárbaros", Fernández Buey va dándole vueltas al concepto, literalmente, pues el &lt;i&gt;bárbaro&lt;/i&gt; es primero el extranjero en tierras griegas, después el invasor de Roma, luego el iletrado en tiempos del Renacimiento, luego el habitante del Nuevo Mundo (o su contraparte, el invasor europeo). Barbarie como extranjería, barbarie como crueldad, en una relación semántica no siempre legítima. ¿Eran los bárbaros una solución después de todo? se preguntaba Kavafis. El bárbaro como germen del buen salvaje para la Ilustración. Pero bárbaros fueron los nazis y los estalinistas. Bárbaros son los yanquis. El libro dedica tres capítulos a esas tres formas de barbarie histórica reciente que han constituido el nazismo, el estalinismo y lo que el autor llama “americanismo”, el culto a la fuerza fascistoide que ha demostrado en los últimos cien años la actual superpotencia en sus innumerables incursiones bélicas y en la propia estructura de su economía, en la cual el complejo militar-industrial se constituye en eje central. Afganistán e Irak siguen ahí para demostrárnoslo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Socialismo o barbarie&lt;/i&gt;. La expresión de Rosa Luxemburg es analizada a  la luz de la experiencia de que puede haber a la vez socialismo &lt;i&gt;y&lt;/i&gt; barbarie, que el socialismo, contrariamente a lo que se quiso, no pudo contener la crueldad del régimen estalinista, fórmula política tal vez adulterada por la fuerza con que el pasado reciente del zarismo aún actuaba en la Rusia post-revolucionaria: el terror padecido en la antigua URSS por millones de personas se nos presenta doblemente siniestro en la medida en que venía arropado por una retórica emancipatoria e ilustrada, que se presentaba como baluarte de los valores humanos y de una moral superior.  Sin embargo Stalin lo dejó meridianamente claro al afirmar que “extirpar la barbarie por métodos bárbaros era pura y simplemente el socialismo”. Y así ha quedado el cadáver del comunismo soviético para la historia, como un proyecto fracasado que sirve de ejemplo ilustrativo en la argumentación de los sabelotodo neoliberales. Aunque en realidad fuera mucho más que eso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El llamado "choque de civilizaciones" constituye el penúltimo episodio de esta metahistoria de la confrontación. Desde las tesis de Huntington en los años noventa hasta los tira y afloja acerca del &lt;i&gt;hiyab&lt;/i&gt; que diariamente podemos observar en las noticias en nuestros días, el &lt;i&gt;miedo al otro&lt;/i&gt; sigue siendo una constante con ecos siempre siniestros. Especialmente en Europa, donde la memoria del horror reciente no nos permite bajar la guardia: constantemente vemos crecer estos “partidos de la libertad” con programas que encubren un racismo manifiesto con evocaciones al libre determinismo del individuo presuntamente amenazado por estas corrientes religiosas totalitarias que ponen en peligro las virtudes de la identidad nacional (blanca, cristiana, etc.). Austria, Suiza y Holanda son tres ejemplos de países donde esta nueva extrema derecha ha llegado o se ha acercado mucho al poder mediante las urnas, evidenciando así el enorme riesgo que se cierne sobre nosotros. Y mientras las embrutecidas clases trabajadoras de Europa se dejan llevar por nuevas formas de demagogia y se enfurecen ante la “invasión” de trabajadores de ultramar que visten, comen y rezan de forma diferente, en Oriente Medio, los soldados de la Ilustración masacran poblaciones civiles, torturan y humillan al otro en nombre de la libertad y de la seguridad, ante la casi completa indiferencia de la  ciudadanía internacional. La indiferencia posmoderna de nuestro tiempo, la tolerancia de lo intolerable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Barbarie, en cualquier caso, es un concepto fuertemente dialéctico, un concepto que opera siempre en dos direcciones, de dentro a fuera y de fuera a dentro, siendo ambos campos intercambiables. ¿Quién es el bárbaro? También desde la ideología se establece la frontera de la barbarie. Desde un punto de vista “de derechas”, como hemos visto, el bárbaro es, hoy y siempre, el extranjero de costumbres anómalas, pero también el habitante de los suburbios cuyo comportamiento desordenado, violento e irracional es percibido como una amenaza. Es el viejo “miedo a la chusma” de los señoritos. Ya en el siglo XIX, los burgueses de Europa atribuían también costumbres bárbaras al proletariado revolucionario, verdaderos “bárbaros interiores” dispuestos a usar la violencia para  alcanzar sus objetivos políticos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TGvy7jLr5OI/AAAAAAAAAWU/0VrJ0oZSAuY/s1600/barbarie.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: justify;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 320px; height: 213px; " src="http://3.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TGvy7jLr5OI/AAAAAAAAAWU/0VrJ0oZSAuY/s320/barbarie.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506762074261021922" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;J. Otero: &lt;i&gt;Barbarie&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Frente a esta caracterización, la “izquierda” teme la barbarie propiciada por el individualismo exacerbado, el sálvese quien pueda y el todos contra todos de la civilización de mercado. Afirma Fernández Buey: “Por barbarie hay que entender hoy la crisis y el abandono de los sistemas de reglas y conductas por las cuales todas las sociedades regulan las relaciones entre sus miembros y, en menor medida, entre sus miembros y los de otras sociedades”. Es el nuevo fascismo que denunciara Pasolini: la implantación del hedonismo consumista como nueva ideología totalitaria global, la desaparición de las diferencias culturales bajo el rodillo de la mercantilización de la vida, la desaparición efectiva de aquellos bárbaros de antaño, en definitiva. Acaso ellos eran una solución, después de todo. Desde este punto de vista hemos de reevaluar nuestro juicio sobre las diferentes formas de resistencia, los escasos focos de rebelión que surgen aquí y allá: en el mundo musulmán, sí, pero también en las costas africanas, donde bárbaros pescadores tienen que recurrir a la piratería ante el expolio y la contaminación de sus aguas, o en Latinoamérica, donde los bárbaros indígenas se obstinan, después de quinientos años, en mantener su cultura y sus tradiciones frente a los cantos de sirena de la modernidad neoliberal. El neoliberal, el neoilustrado, el neocolonial, no entiende todos estos “fundamentalismos”, producto, según él, de la ignorancia: hoy como ayer, el bárbaro es, en el mejor de los casos, una mente infantil incapaz de decidir por sí misma lo que le conviene, ligada como está a las inercias de su entorno, casi como el animal, para Heidegger, que vive en el aturdimiento ante la naturaleza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fernández Buey abre y cierra el libro con una dedicatoria y a la vez invocación a Espartaco, Girolamo Savonarola, Thomas Münzer y Bartolomé de las Casas, “probablemente héroes, también, para el siglo XXI”. Figuras históricas de la rebeldía, la renovación moral, el deseo de justicia universal y la denuncia inquebrantable. Ciertamente, fuentes de inspiración para todas las revoluciones por venir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-5415477499836288898?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/5415477499836288898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/08/barbarie.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/5415477499836288898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/5415477499836288898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/08/barbarie.html' title='Barbarie'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TGvzNn7oWII/AAAAAAAAAWc/X-qd64KMDjY/s72-c/buey2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-8228746842019304894</id><published>2010-06-27T07:15:00.000-07:00</published><updated>2010-06-27T21:33:41.861-07:00</updated><title type='text'>Un libro</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TCdelx0JtgI/AAAAAAAAASg/_Pn9F48kBcs/s1600/saviano1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487458674094487042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 307px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TCdelx0JtgI/AAAAAAAAASg/_Pn9F48kBcs/s320/saviano1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Conseguí mi ejemplar de &lt;em&gt;Gomorra&lt;/em&gt; en una versión pirata en el mercado de libros del Pasaje Núñez del Prado hará cosa de dos meses. Ayer terminé de leerlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aunque a estas alturas, con la enorme difusión que ha tenido a nivel global, la cantidad de premios que ha recibido el autor y todos los artículos, reseñas y comentarios que el libro ha merecido, además de la película homónima premiada en Cannes, pueda parecer superfluo el que yo le dedique unas palabras aquí, no puedo dejar de señalar la impresión que su lectura me ha causado. Y esto por varias razones. En primer lugar porque no es frecuente tener la sensación de leer algo que de modo tan crudo exprese sin ambages la realidad económica de nuestra época, aquella de la que no se habla en los discursos políticamente correctos ni en los grandes medios. Más allá de la descripción de un tiempo y un lugar (el presente de las provincias en torno a Nápoles y el sur de Italia en general) al leer el libro de Saviano uno tiene la sensación de que lo que se describe es el funcionamiento de la economía capitalista en su estado más puro. Las conexiones entre el sur miserable que lava la ropa sucia del norte, que entierra sus excrementos y que se constituye en la contraparte inhumana necesaria para que pueda darse la civilización y el progreso en otras latitudes, son la realidad de este mundo, más que cualquier discurso bienintencionado del político de turno. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El mundo de la Camorra es el mundo de la gran empresa, el mundo del beneficio inmediato, la versión sin censuras del ultraliberalismo. En una tierra a donde el Estado no llega, se constituye el dominio de los clanes, como nuevas tribus hipersofisticadas que organizan su propio &lt;em&gt;Sistema&lt;/em&gt;, enviando a sus alevines a estudiar economía a los EEUU o al Reino Unido. Sus negocios abarcan desde la alta costura de las grandes marcas italianas, a las empresas de construcción, la hostelería, el tráfico de armas y la gestión de los residuos tóxicos de las grandes empresas del norte. Cifras exorbitantes. Conexiones permanentes con la clase política. Blanqueado de dinero en negocios relacionados, por ejemplo, con el turismo en España y las Islas Canarias, entre otros lugares. &lt;em&gt;Gomorra&lt;/em&gt; muestra de qué manera las actividades ilícitas están en la base de la economía visible, de qué modo todo está infiltrado por el veneno de las actividades criminales. Cómo en el origen está la explotación y la sangre de los que caen aplastados bajo la rueda de las maniobras económicas descontroladas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Roberto Saviano tiene mi edad. Nacido en Nápoles, creció dentro de una cultura marcada por las actividades de la Camorra. En medio de asesinatos, detenciones, ascensos y caídas de cada uno de los boss de las diferentes provincias. Parecía que lo natural hubiera sido que se integrara en el "curso natural" de las cosas, que pasara a ser un afiliado, un empleado, un intermediario, un sicario: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Convencerme de que formo parte del tejido conectivo de mi tiempo, y jugármelo todo, mandar y ser mandado, convertirse en una bestia del beneficio, un rapaz de las finanzas, un samurai de los clanes; y hacer de mi vida un campo de batalla donde no se pueda sobrevivir, sino sólo reventar después de haber mandado y luchado".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, Saviano, licenciado en filosofía, decidió hablar. Dos momentos especialmente emocionantes del libro hacen referencia al valor de la palabra como salvaguarda de la dignidad humana frente a la barbarie de las armas y las transacciones. Durante todo el libro uno no puede evitar tener en la cabeza la figura de Pier Paolo Pasolini, aquella voz que ningún poder podía acallar, aquel intelectual que tuvieron que matar para que dejara de hacer escándalo, aquel poeta insobornable, aquella "fuerza del pasado". Finalmente, en la página 230 de la versión en castellano, tras una noticia por la que Saviano se entera de la muerte de un albañil de una obra ilegal (uno de los 300 albañiles que mueren en similares condiciones al año en Italia, abandonados en medio de alguna calle desierta para que las indagaciones no descubran sus terribles condiciones laborales y paralicen las obras), el eco de un escrito de Pasolini, el "Yo sé" de sus &lt;em&gt;Escritos Corsarios&lt;/em&gt;, un texto en el cual el poeta denuncia el silencio en torno a los abusos del poder criptofascista en la Italia de los 70, enciende la mecha que desencadena la determinación de Saviano a dar los nombres. "Yo sé, y tengo las pruebas", remata, tomando el testigo de su predecesor, cuya tumba en Casarsa va a visitar, según cuenta, para "reflexionar sin vergüenza sobre la posibilidad de la palabra". Junto a la tumba de Pasolini, en el cementerio de Casarsa, Saviano se siente menos sólo y en ese lugar comienza a articular su rabia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El otro referente moral que menciona Saviano es don Peppino Diana, un sacerdote asesinado por la Camorra al contar el autor con dieciséis años, en marzo de 1994. Peppino Diana, hijo de una familia burguesa, había renunciado a una brillante carrera clerical en Roma para volver a Casal di Principe, su tierra natal, uno de los principales feudos de los clanes criminales, donde trató de denunciar los abusos y las masacres que el poder mafioso llevaba a cabo, en un documento titulado "Por amor a mi pueblo, no callaré", que repartió entre los fieles el día de Navidad. En una tierra donde reina el silencio y hacer como si no pasara nada es la ley que todos cumplen, un texto como aquel fue un verdadero estallido. Don Peppino trató, además, de desvincular por completo las actividades criminales de la fe cristiana, dado que la mayoría de los mafiosos se consideran fieles devotos, y muchos curas de la zona se han acostumbrado a hacer la vista gorda y a permitir que los "padrinos" oficien matrimonios y otros desmanes eclesiásticos. Finalmente don Peppino fue asesinado en su iglesia por unos sicarios a las órdenes de los Quadrano, una de las familias mafiosas de la zona. Poco después, ante el escándalo de haber asesinado a un sacerdote, comenzó una feroz campaña de difamación sirviéndose de la prensa local, en la cual se presentaba al cura como un putero que había querido abusar de la sobrina de un boss, un vicioso al que habían descubierto en orgías, etc. Según Saviano, "en la tierra de los clanes se invierte la teoría del derecho moderno". Si te matan, es porque algo habrías hecho. Eres culpable hasta que se demuestre lo contrario. Así se piensa. Y así quedó, según la prensa, que "Don Peppino Diana era un camorrista", en grandes titulares.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tras la publicación y el éxito de su libro, Roberto Saviano ha sido condenado a muerte por los clanes de la Camorra. Ha tenido que renunciar a seguir viviendo una vida normal para permanecer oculto y con escolta permanente. No le han perdonado la atención que el mundo ha prestado de pronto a esa región olvidada del sur de Italia donde desde hace tiempo crece un imperio transnacional. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La lectura de Gomorra nos habla de una Italia en descomposición, y más aún, de una Europa que apesta a basura y a residuos tóxicos mezclados con fertilizantes agrícolas. Nos habla de un cáncer que se extiende mientras Berlusconi trata de aprobar leyes que impiden las escuchas judiciales. Es una lectura que genera rabia y asco. Una lectura necesaria.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-8228746842019304894?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/8228746842019304894/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/06/un-libro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/8228746842019304894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/8228746842019304894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/06/un-libro.html' title='Un libro'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/TCdelx0JtgI/AAAAAAAAASg/_Pn9F48kBcs/s72-c/saviano1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-4867512938296754211</id><published>2010-06-09T10:54:00.000-07:00</published><updated>2010-06-09T10:58:07.731-07:00</updated><title type='text'>Artículo</title><content type='html'>Un artículo muy interesante del economista Antonio González Viéitez:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.canariasahora.es/opinion/5794/"&gt;http://www.canariasahora.es/opinion/5794/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-4867512938296754211?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/4867512938296754211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/06/articulo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/4867512938296754211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/4867512938296754211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/06/articulo.html' title='Artículo'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-3716071022196822274</id><published>2010-05-04T10:37:00.000-07:00</published><updated>2010-05-04T10:44:41.867-07:00</updated><title type='text'>Obra Poética de Fernando Ramírez</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;----------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S-Bb1G4xJqI/AAAAAAAAARo/m_g94OLPMyI/s1600/4537448909_255e03b429_o.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467470915567691426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 219px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S-Bb1G4xJqI/AAAAAAAAARo/m_g94OLPMyI/s400/4537448909_255e03b429_o.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/pages/OBRA-POeTICA-de-Fernando-Ramirez-Suarez/206931000913?ref=ts"&gt;http://www.facebook.com/pages/OBRA-POeTICA-de-Fernando-Ramirez-Suarez/206931000913?ref=ts&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-3716071022196822274?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/3716071022196822274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/05/obra-poetica-de-fernando-ramirez.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/3716071022196822274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/3716071022196822274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/05/obra-poetica-de-fernando-ramirez.html' title='Obra Poética de Fernando Ramírez'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S-Bb1G4xJqI/AAAAAAAAARo/m_g94OLPMyI/s72-c/4537448909_255e03b429_o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-1884895083678289634</id><published>2010-01-08T14:20:00.000-08:00</published><updated>2010-01-18T16:46:54.982-08:00</updated><title type='text'>Supervivencia y degradación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace unos días volví de Cusco, en Perú, antigua capital del imperio Inca, residencia del Inca y centro del mundo antiguo. Precisamente esa es su etimología: en quechua &lt;em&gt;"qosqo" &lt;/em&gt;significa "centro" u "ombligo". Los españoles transcribieron el nombre como "Cuzco", que según la Real Academia de la Lengua significa "perro pequeño". Por ello en tiempos recientes los peruanos, disconformes con esta transformación, han decidido escribir el nombre de la ciudad con "s", recuperando algo de su resonacia originaria: &lt;em&gt;Cusco&lt;/em&gt;. Cerca de la ciudad se alzan las famosas ruinas de Machu Picchu, catalogadas como "maravilla del mundo" y destino predilecto de los viajeros que llegan a la zona. Pero no fui al Machu Picchu. La falta de tiempo y de dólares me lo impidió. Porque, eso sí, si quieres ir al Machu Picchu, tienes que pensar en gastarte los dólares. Los dólares que no tienes, en mi caso. Toda la economía de la zona de Cusco está orientada hoy en día al turismo, siendo una de las ciudades más visitadas de América Latina: por la belleza de las construcciones coloniales construidas sobre los muros incaicos y por los numerosos restos de las construcciones prehispánicas, Cusco ha sido denominada, "la Roma de América". En Cusco, hoy día, todo es Inca, porque lo Inca es lo que vienen buscando los extranjeros. "El Inca ha muerto, viva el Inca", parecen decir los rótulos de los hoteles y tiendas de souvenirs que abarrotan una ciudad que hasta hace relativamente poco, como evocara Jose María Arguedas, estaba aislada y algo marginada del conjunto del país. Pero llegó el turismo y todo cambió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428226802377178322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1TvhEvyPNI/AAAAAAAAAIM/CEziRk1upHs/s400/DSCN0981.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El turismo es hoy, como todo el mundo sabe, una de las mayores industrias a nivel global. La primera industria incluso, según algunos cálculos. Desde aquellos lejanos tiempos en que Thomas Cook organizara sus primeros viajes programados, la industria turística ha atravesado una serie de transformaciones hasta crear todo un sistema de vida, con sus sujetos transeúntes, nuevas formas antropológicas bien identificables en el entorno: los turistas. Los turistas con sus cámaras, los turistas con sus chancletas con calcetines, los turistas con sus cuellos enrojecidos por el sol, los turistas de cuerpo entero, enrojecidos, violáceos por los rayos solares, incautos, inocentes, ávidos, odiosos, los turistas que todos hemos sido alguna vez, donando al capital toda la energía que genera el ocio. Turistas de sol y playa que acuden en masa a los complejos hoteleros, quemando el tedio de la clase media junto al mar; turistas de discoteque que mueren al salir el sol, que marchitan los últimos pétalos de la adolescencia nórdica con la bragueta bajada y el coma etílico; turistas culturales que entran y salen en tropel de los museos, que visitan las ruinas y pisotean como manada de ñus en estampida las piedras venerables; turistas selectos de luxe, que se hospedan junto al campo de golf, spa, talasoterapia, baño turco, sauna finlandesa, mañanas de fitness, mediodías de tenis y ensalada y puesta de sol junto al hoyo veintisiete: una semana después estarán en altamar, pescando atún en el yate, erguidos, midiendo sus fuerzas con el animal al otro lado del sedal, lustrosos, bronceados, gentiles. El turismo ha sido capaz de transformar la faz de la tierra. Ha sido capaz de hacerle un lifting a la tierra y ha podido comprarle un nuevo uniforme a sus moradores. Dicen que por donde pasa el turismo no vuelve a crecer la hierba, pero la hierba sí que crece: la hierba del campo de golf, el hermoso cesped neoliberal, tan característico. Lo que no crece más son los cultivos que antes solía haber en su lugar. "Hoy nadie se quiere dedicar a la agricultura", me dijo una vez un aprendiz de empresario, fan de Hayek y de Friedman, justificando las reconversiones y la liberalización del suelo. Quizás tuviera razón. Siempre podemos comer hierba, llegado el caso. O fumarla al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428224277234016930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 351px; CURSOR: hand; HEIGHT: 285px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1TtOF2vYqI/AAAAAAAAAIE/sX75jLIvqbQ/s400/golf.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El turista, en su calidad de persona que paga, define la realidad y la transforma a su antojo. Surge así la realidad deforme, caricatura de sí misma, que caracteriza a las zonas turísticas. Venecia ya no es Venecia. Venecia es el parque temático veneciano. El centro de Venecia es un lugar insoportable para los venecianos. Praga es el parque temático de Praga (con una restauración postcomunista digna de Disneylandia). La singularidad de ciertas ciudades, que otrora constituyera su atractivo, se convierte en la maldición que las esclaviza a la imagen que el turista quiere ver y, sobre todo, fotografiar. Las poses ridículas del turista, los dedos en "v" junto al monumento, la sonrisa que se desvanece justo tras el click de la cámara, ese comportamiento entre infantil y subnormal de los grandes grupos de turistas, que recuerdan las excursiones escolares de la infancia, escuchando a medias las explicaciones del guía, como antaño las de la profesora.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428229187872296578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 257px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1Txr7aJDoI/AAAAAAAAAIU/hLUjL25fVIo/s400/1228157524521.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Japonés&lt;/em&gt;: el inefable turista japonés con su cámara al cuello, omnipresente en los principales destinos de Europa, define el paradigma del turista ávido de consumir imágenes. El turista japonés, sea de la nacionalidad que sea, no se para a mirar, no intenta entender, no entiende una palabra de lo que el guía turístico le dice, no le interesa: le interesa acumular fotografías que contemplará una vez regrese. Allí, en casa, al fin en paz, comienza la segunda parte del viaje, la parte reflexiva, ante el &lt;em&gt;tokonoma&lt;/em&gt; de su ordenador. Cuando Europa sucumba y sus calles sean pasto de la devastación, sus ciudades más señeras podrán ser reconstruidas íntegramente en algún lugar de Japón, o en algún desierto de los Estados Unidos, como ya viene pasando, gracias a toda esta acumulación de imágenes. Ese turista japonés que todos somos en mayor o menor medida cuando viajamos, sufre la ansiedad del consumista común. No quiere perderse ni una imagen, toma miles de instantáneas de todo, por si acaso en alguna apareciera &lt;em&gt;el ángel&lt;/em&gt;, sustituye la retina por el filtro de la cámara, anticipando, fetichista, un recuerdo de algo que no tuvo lugar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428234907747893250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 89px; CURSOR: hand; HEIGHT: 130px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1T243mwQAI/AAAAAAAAAIc/X2Fkaxo_VUE/s400/japones.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El turismo, como muchas otras formas de comercio, encierra una dialéctica perversa: homogeneiza a la vez que "rescata" la identidad de los pueblos: los fenómenos del folklorismo, de los indios disfrazados de indios, más indios que nunca, la artesanía típica de los aborígenes australianos &lt;em&gt;made in China&lt;/em&gt;, que sale más barato, los objetos rituales, fabricados en masa, de cualquier cultura anciana, colgando fuera de contexto en la pared del saloncito de clase media occidental. Sin el turismo, esas formas de arte, de música, de arquitectura, de artesanía, esas formas de vida, desaparecerían como han desaparecido siempre, aniquiladas por la historia. El turismo las rescata posibilitando su supervivencia y a la vez termina de aniquilarlas, obligándolas a cerrarse sobre sí mismas, a definirse según estereotipos ajenos, a perder toda diversidad disonante con el esquema previamente establecido en el imaginario, encerrándolas en la jaula de oro del sector terciario, apartado "ocio y cultura", sin que puedan transformarse según su propia lógica, pasando a formar parte, del mismo modo, pero distinto, de la lógica del sometimiento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428240540179730098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1T8AuDJjrI/AAAAAAAAAIk/tqAEmbdccrM/s400/0306025.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;"El pueblo que compra manda, el pueblo que vende sirve", decía Ernesto Guevara. Mucha gente vive del turismo hoy en día. Mucha gente sobrevive gracias al turismo. De eso sabemos en Canarias. El dinero fluye en muchas zonas antaño abandonadas y da de comer a muchas familias. El turismo pone en contacto realidades diversas, da a conocer lugares olvidados. No todo es malo en el turismo. La pregunta es: ¿no pudo hacerse de otra manera? Las asimetrías de las relaciones humanas generadas por el turismo constituyen su pecado capital, difícilmente subsanable bajo el orden global capitalista. El proceso está muy avanzado ya. Los multimillonarios, hastiados de paisajes demasiado mundanos, optan por irse de viaje a la luna. Y nosotros, mirando la luna, nos preguntamos cuál será nuestro próximo destino.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428245694792659794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 148px; CURSOR: hand; HEIGHT: 143px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1UAsweo81I/AAAAAAAAAI0/syYRmb58VAw/s400/luna.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-1884895083678289634?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/1884895083678289634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/01/supervivencia-y-degradacion.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/1884895083678289634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/1884895083678289634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2010/01/supervivencia-y-degradacion.html' title='Supervivencia y degradación'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1TvhEvyPNI/AAAAAAAAAIM/CEziRk1upHs/s72-c/DSCN0981.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-3437999105843873069</id><published>2009-11-20T15:53:00.000-08:00</published><updated>2009-11-28T08:05:03.404-08:00</updated><title type='text'>El arte... qué cosa más abstracta</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SxBayUDYJFI/AAAAAAAAAFs/ykN_885Xubs/s1600/koons_jackson.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408922972894798930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 292px; CURSOR: hand; HEIGHT: 264px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SxBayUDYJFI/AAAAAAAAAFs/ykN_885Xubs/s400/koons_jackson.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Cuando cursaba la asignatura de Estética en la universidad, me emperré en que el profesor, una autoridad en la obra de Adorno, ex-alumno de Habermas, traductor de Hegel, autor de una veintena de libros sobre arte, que hacía a lo largo del curso un recorrido por diferentes categorías clave para la filosofía del arte (mimesis, expresión, und so weiter), me explicara la relación entre arte y valor. El hombre me rehuía, azorado, me decía que por ahí no se llegaba muy lejos, me decía que quizás leyendo a Dickie&lt;em&gt;,&lt;/em&gt; en fin, que no lo veía yo muy seguro. Una obra vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por ella y tal, como una casa, me decía el buen hombre, pero hablaba del precio, y yo le preguntaba por el &lt;em&gt;valor.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; "El arte... qué cosa más abstracta": la frase, antológica, es de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Ktr3p7KqMGo"&gt;Rocío Jurado&lt;/a&gt;, en paz descanse, después de salir, aturdida, perpleja, de una exposición de arte contemporáneo en el Thyssen, si no recuerdo mal. No me pregunten de qué o de quién era la exposición. Tanto da. La más grande lo tenía claro. Yo no tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406688847318047874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 273px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/Swhq3Ft1XII/AAAAAAAAAEs/HKQcYwpR2N4/s400/twombly2.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;3.&lt;/strong&gt; Arthur Danto: venerado entre los profesores de Estética que conocí en Barcelona. Es famoso sobre todo por la tesis del "fin del arte", relacionada con la "muerte del arte" hegeliana, pero despojada de la "grasa germánica" (así se expresaba un famoso profesor) de Hegel. La grasa germánica la podemos encontrar, además de en la barriga de Hegel, en la salchicha y en la cabeza de cerdo ahumada, especialidades teutonas donde las haya. No olvidemos que un alemán medio come a lo largo de su vida alrededor de un millón de salchichas, &lt;em&gt;ungefähr&lt;/em&gt;. Para el señor que usó esta expresión, significaba la tendencia especulativa, metafísica, de la tradicón idealista alemana, culpable de todos los males y todos los totalitarismos, siempre siguiendo a este señor. A mí no me convence demasiado lo de denostar la grasa germánica. Además, la grasa protege del frío. A Joseph Beuys, artista germánico, le encantaba la grasa. Al señor profesor intelectual del grupo &lt;em&gt;Prisa&lt;/em&gt; no le gustaba nada Joseph Beuys. Según Danto, cuya filiación es más bien anglosajona y analítica, como buen yanqui, el relato-Arte murió en 1964, cuando Warhol expuso sus famosas &lt;em&gt;Brillo Boxes &lt;/em&gt;en la galería Stable, de la calle 64 East, Manhattan, New York, USA, &lt;em&gt;Brillo Boxes &lt;/em&gt;indiscernibles de las que se podían encontrar en el supermercado. El camino lo había marcado Duchamp, y era la confirmación de la noción hegeliana que afirmaba que el arte se volvía filosofía, idea, (en muchos casos, chiste) y dejaba atrás las formas convencionales de representación, la artesanía, etc. Danto estaba encantado de que Warhol, su compatriota, hubiera terminado con los cinco siglos de la institución-Arte, alumbrando una nueva era, ¿de qué? Nadie lo sabe con claridad. Su tesis es el correlato en la teoría del arte de aquella idea de Francis Fukuyama, aquello del "fin de la Historia", cuando la URSS se vino abajo. Lo que viene después de la Historia del Arte (después de la "Era de los Manifiestos") es un "pluralismo maravilloso" en el que ningún estilo es más verdadero que otro. Danto es explícito: “el arte puede ser lo que quieran los artistas y los patrocinadores". Fin de la Historia: triunfó el totalitarismo mercantil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406672762284970594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 135px; CURSOR: hand; HEIGHT: 133px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SwhcO0TGkmI/AAAAAAAAAEM/wD8PlNiVIRU/s400/brillo.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4.&lt;/strong&gt; Visto lo visto, la gente, además de hacer video-instalaciones y arte multimedia y happenings y arte conceptual y ready-mades, ha seguido haciendo sus cuadritos, pinturas, esculturas, más o menos en los mismos estilos de siempre. Con sus óleos y sus lienzos y sus cinceles y sus mármoles y sus bronces y todo eso tan retro, aunque parezca mentira. Y la idea del "artista" (o el mito del artista, más bien) sigue teniendo aceptación en la imaginación social, mira tú qué cosa. No hay más que leer las entrevistas a los artistas que se dan por aquí y por allá. Y, cosa aún más curiosa, se puede vivir del Arte, y vivir a todo tren además. El Arte es una cosa muy importante, aunque nadie sabe muy bien por qué. El Arte se paga caro, aunque no esté claro cuál sea su valor. Un documental interesante sobre la "burbuja" del mercado del Arte Contemporáneo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://wwwstatic.megavideo.com/ep_gr.swf?v=SYQH94XU&amp;amp;u=0&amp;amp;confirmed=1"&gt;http://wwwstatic.megavideo.com/ep_gr.swf?v=SYQH94XU&amp;amp;u=0&amp;amp;confirmed=1&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5. &lt;/strong&gt;Entonces, ¿sigue existiendo el Arte? El Arte con mayúscula es una noción netamente moderna. ¿Sigue existiendo la Modernidad? En parte sí y en parte no. Pues lo mismo con el Arte. ¿El arte como emancipación? Eso ya lo veo más complicado. ¿Qué artista en Europa o América del norte se enfrenta hoy al poder que le da de comer, o simplemente rehúsa el pacto característico con la clase dominante y las estructuras de dominio? Debe de haberlos, claro, pero naturalmente son desconocidos y casi nadie tiene acceso a su obra. ¿Qué artista sigue las tesis de Adorno hoy en día? En los setenta, cuando el arte era guerrero y zarrapastroso, con el apogeo del happening y la crítica política, todavía. Pero ya en los ochenta se convirtió en lo que es hoy: ocio de yuppies. Entonces no hay emancipación por ningún lado. En todo caso, el arte queda como símbolo de poderío, como símbolo de estatus, o bien, cuando se trata del arte subvencionado por las instituciones, como justificación de un presupuesto para Cultura (siendo tal presupuesto sobre todo un vestigio de épocas pasadas, del tiempo de la posguerra mundial, cuando los estados de la Europa occidental, para contrarrestar el prestigio cultural de la URSS, financiaban el arte de vanguardia y otros alaridos de libertad: piénsese, por ejemplo, en el papel de la radio pública alemana en la difusión de la obra de los compositores de vanguardia). Por otra parte, pocas instituciones públicas financian al cien por cien una exposición hoy día. Más bien, la institución co-financia, ayudada por sus socios privados, que, por medio de potentes fundaciones, desgravan ingentes sumas de dinero que de esta manera dejan de pasar a las arcas del Estado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408822762231190850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/Sw__pSPWVUI/AAAAAAAAAFk/Bi-3hx6kKHA/s400/macba-barcelona-espana.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;6. &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=eTL0akKjEhA&amp;amp;feature=related"&gt;¿Qué sabe nadie?&lt;/a&gt; Yo voy a las exposiciones de arte contemporáneo y lo que veo a veces me gusta y a veces no. Tampoco le pido gran cosa al arte contemporáneo. Que no sea moderniqui, le pido sobre todo. Lo que resulta infumable hoy es la mayoría de discursos sobre el arte. &lt;em&gt;Casi&lt;/em&gt; ningún teórico del arte contemporáneo es interesante. Por lo menos, aquellos con los que me he topado. Rollistas, la mayoría. Los hay interesantes, desde luego, esos son los que crean las categorías, los que dan qué hablar. Danto es interesante, ameno (pese a ser medio facha). Por lo general, a los norteamericanos se les puede reconocer algo: no serán muy profundos, pero son amenos y claritos. Es un rasgo idiosincrático. En España es interesante el recientemente fallecido Juan Antonio Ramírez. Desde luego también hay filósofos o escritores o historiadores que siempre tienen algo interesante que decir y que colateralmente hablan de Arte, tal es el caso de Agamben, Jameson, Zizek, Zygmunt Bauman, John Berger y tantos otros. O en el ámbito hispano, el incombustible (e incomodísimo) Jose María Ripalda. O Marchán Fiz. La lista es amplia y heterogénea. El problema es cuando las categorías, los conceptos, salen al ruedo y pasan de boca en boca, y los artistas iletrados y los críticos mediocres (la mayoría) empiezan a usarlos para quedar chic, para dar a entender que saben. Mejor no lo hicieran. Mejor se limitaran a trabajar o a explicar de forma sencilla, de forma honesta, cosas que en la mayoría de los casos son sencillas de explicar. Entonces quizás se vería el escaso aliento y la superficialidad desnuda de una inmensa parte de la producción artística contemporánea. Pero lo cierto es que en muchos casos, existen teóricos que se dedican a arropar con profusión de citas y argumentos abstrusos la obra de sus amigos los artistas iletrados, para dar un poco de fuste y espesor a creaciones de andamiaje endeble. Por lo demás, como el mundo de los aficionados al arte está lleno de esnobs, y no hay mayores esnobs que los responsables institucionales de Cultura (así, con mayúscula, es una noción estrechamente relacionada con la de Arte, pero con más chicha) estos discursos se consideran imprescindibles si el artista quiere tener credibilidad. Resultado: sólo tienen credibilidad los artistas más superficiales. Oh, drama del artista contemporáneo. Al menos es así en provincias, discúlpenme si en New York City o en London Town las cosas funcionan de otra manera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;7. &lt;/strong&gt;Pero no lo creo: “Es excitante, y te sacude, y hace que te dé vueltas la cabeza, es emocionante, te hace cuestionarte cosas, te hace cuestionarte la forma en que miras las cosas, te hace pensar en la muerte todo el tiempo, pero de una forma muy excitante, nueva e irreverente”. Así se expresaba (en el documental cuyo link he facilitado más arriba), una &lt;em&gt;experta en arte&lt;/em&gt; anglosajona, acerca de la obra de la superstar Damien Hirst, el artista vivo más cotizado del momento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406675993131605634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 101px; CURSOR: hand; HEIGHT: 145px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SwhfK4I93oI/AAAAAAAAAEU/asuelmta5Q8/s400/hirst-calavera.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;8. &lt;/strong&gt;Cuando hablo de los "artistas iletrados" no quiero decir que el artista &lt;em&gt;deba ser&lt;/em&gt; un gran intelectual. Ni el artista plástico, ni el escritor, ni el músico, tienen por qué ser grandes luminarias filosóficas. Lo único que debe exigírseles es que sean honestos con su trabajo y que tengan los pies en la tierra. (Por otra parte, hablando de los músicos, a quienes conozco bien, he conocido músicos prácticamente analfabetos, músicos que apenas pueden balbucear tres palabras seguidas sin trabarse, que son capaces de tocar con un virtuosismo sublime los pasajes más difíciles de las obras más intrincadas. Está claro que en las artes, el intelecto juega un papel secundario). A mí me gusta la figura del artista-artesano, huraño, silencioso (hoy casi desaparecida), ocupado en su obra y reacio a dar explicaciones. Cuando al brasileño Cándido Portinari le preguntaban que qué era el arte, sólo respondia: "El arte es arte. O es mierda".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408924901043106658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SxBcii9wc2I/AAAAAAAAAF0/0L-1SjFjtXg/s400/traceyemin.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;9. &lt;/strong&gt;Aceptemos que esto de escribir "Arte", con mayúsculas es, como mínimo, una cursilada. Nadie escribe ya "Arte" con mayúsculas. El Arte, el arte, las artes, la Cultura, la cultura, las culturas: hay ahí un debate por suerte casi cerrado sobre nociones que encierran prejuicios de clase y prejuicios etnocéntricos. Diferentes artes, diferentes culturas: ha tenido que venir la antropología a poner un poco de orden sobre la estética. Eso no implica que no se eche un poco de menos al Arte, aquella institución inventada por Vasari, que confrontaba al mundo, que mataba y salvaba al Artista, que era una especie de santo moderno. De este sólo queda la caricatura, que es la que trazan los medios cuando hablan del artista contemporáneo, que desde luego no está preocupado por la emancipación o la redención, sino más bien por su caché y su estatus. El afán de gloria, decía aquel profesor de Estética de Barcelona, ese es el motor más poderoso. La obra, el mundo, son cosas secundarias. Al final la cosa queda en un juego de ególatras: el artista y el comprador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10. &lt;/strong&gt;Uno de los mayores coleccionistas de arte contemporáneo en España es &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=0D86a1BzLzw"&gt;Manolo Escobar&lt;/a&gt;. No es broma. Por lo visto el hombre sabe como el que más. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;11. &lt;/strong&gt;Sobre arte, hay tanto por decir...&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409178422494678722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 281px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SxFDHb-AzsI/AAAAAAAAAF8/2abe0T7xei8/s400/oddnerdrum_3gracias.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Ilustraciones:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;1. Jeff Koons: &lt;em&gt;Michael Jackson and Bubbles &lt;/em&gt;(1988)&lt;br /&gt;2. Cy Twombly: &lt;em&gt;Untitled VII &lt;/em&gt;from&lt;em&gt; Bacchus Series&lt;/em&gt; (2005)&lt;br /&gt;3. Andy Warhol: &lt;em&gt;Brillo Box&lt;/em&gt; (1964)&lt;br /&gt;5. Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona&lt;br /&gt;7. Damien Hirst: &lt;em&gt;For the Love of God&lt;/em&gt; (2007)&lt;br /&gt;8. Tracey Emin: &lt;em&gt;Bed&lt;/em&gt; (1998)&lt;br /&gt;11. Odd Nerdrum: &lt;em&gt;Shit Rock&lt;/em&gt; (2001)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-3437999105843873069?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/3437999105843873069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2009/11/el-arte-que-cosa-mas-abstracta.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/3437999105843873069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/3437999105843873069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2009/11/el-arte-que-cosa-mas-abstracta.html' title='El arte... qué cosa más abstracta'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SxBayUDYJFI/AAAAAAAAAFs/ykN_885Xubs/s72-c/koons_jackson.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-7866990311372202591</id><published>2009-11-09T10:50:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T14:17:36.017-08:00</updated><title type='text'>Karl Marx, immer noch</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404798278252304466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 299px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SwGzZfHfGFI/AAAAAAAAAD0/hacVwvKRc58/s400/marxriposa.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;"El pobre es la condición absoluta de la existencia del capital".&lt;br /&gt;(Karl Marx. &lt;em&gt;Grundrisse. 1857-59)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Leo en una revista de variedades una entrevista con el cantante Sting, que afirma que "sigue siendo socialista", pese a ser millonario, tener cuatro mansiones y 100 empleados a su cargo. Me asaltan varias dudas: ¿Fue Sting alguna vez socialista? ¿Militó en algún partido o movimiento socialista? ¿Leyó a Marx? ¿Lo entendió? y, sobre todo, ¿se puede ser a la vez socialista y millonario como Sting? Es esta última cuestión la que nos escuece a muchos, lo he comprobado hablando con diferentes personas. Porque lo cierto es que no deja de ser frecuente encontrar entre las capas más altas de la sociedad, entre gentes que tienen hermosas casas de diseño, inalcanzables para el proletariado, o segundas y hasta terceras o cuartas residencias y un nivel de consumo desaforado, individuos que afirman ser comunistas de pura cepa, marxistas de toda la vida, ávidos lectores de la obra de Karl Marx y críticos furiosos del orden capitalista. Por supuesto entre estas gentes hay de todo, desde el cantantautor de los setenta, de origen minero, que hoy día sale en programas de televisión demostrando ser un experto en la cata de caviar, una vez se ha hecho rico cantando la desesperanza de los oprimidos, hasta profesores universitarios de origen aristocrático, que tras una juventud militante, han decidido hacer de la resistencia un trabajo de orden más bien teórico y algo difuso, y disfrutar discretamente de las rentas que su ilustre cuna les proporciona. Los hay más serios y más inverosímiles, más leídos o menos, más comedidos o más lenguaraces, pero los hay, ricos, a punta pala. Y es un fenómeno curioso.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; Sin embargo, el asunto se remonta a los mismos orígenes: Friedrich Engels, como es bien sabido, fue el hijo de un acaudalado industrial de Bremen, que dirigió la sucursal de su padre en Manchester, pudiendo de este modo observar las condiciones de los obreros fabriles "en primera línea". Engels era un hombre de gustos burgueses, asiduo de los clubs de campo y amigo de muchos aristócratas británicos. Marx, por su parte, era pobre como una rata. Sin embargo Engels se ocupó y se preocupó en ayudar a organizar el movimiento comunista internacional, tratando directamente con las delegaciones de obreros que se personaban en Londres y empleó todos sus recursos en ayudar a construir el socialismo, para empezar ayudando a la supervivencia de Marx, que prácticamente no tenía medios de subsistencia y dedicaba la totalidad de sus energías al estudio, la redacción de obras y el trabajo de organización de la Internacional, teniendo a la vez a su cargo a una prole numerosa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;3.&lt;/strong&gt; El Instituto de Investigación Social de Frankfurt, donde trabajaron Adorno, Horkheimer, Marcuse y demás intelectuales, orientado desde sus inicios hacia una crítica radical del capitalismo, con ciertas veleidades revolucionarias incluso, estaba financiado casi íntegramente (en sus inicios) por el capital de los padres de Felix Weil, magnates del comercio de grano, que importaban el cereal desde Argentina y lo vendían en Europa. Posteriormente pasó a depender también de fundaciones privadas norteamericanas, una vez depurado de todo nexo con el comunismo ante la caza de brujas macartista. Sea como sea, sus miembros procedían de la alta burguesía judía y (salvo trágicas excepciones) siempre mantuvieron su estatus económico, aun en los años del exilio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4.&lt;/strong&gt; Muchos de los autoproclamados izquierdistas de hoy en día, no han pisado una fábrica en su vida. No sólo eso: no han tenido jamás contacto real, contacto personal, con los sectores más humildes de la clase trabajadora. Muchas personas que dicen ser de izquierdas, no tienen el más mínimo interés en militar en una iniciativa política que critique colectivamente de manera radical al sistema, y mucho menos tienen la intención de exponerse personalmente en un conflicto que pueda poner en peligro su estatus o, simplemente, su comodidad. Marx, al tiempo que estudiaba, escribía y trabajaba en tareas organizativas, fue expulsado de tres países, Alemania, Francia y Bélgica, antes de dar con sus huesos en Londres, donde fue siempre vigilado por la policía británica. A veces he pensado que en esta actitud "izquierdista" de muchas personas hay realmente un rastro de esnobismo, de rechazo al orden imperante, no por injusto, sino precisamente por vulgar. Encontraríamos entonces una especie de esteticismo de izquierdas, una forma de distinción de la realidad social circundante en los ideales clásicos de la izquierda, que aún gozan de prestigio, o peor todavía, una especie de esquizofrenia en la que mientras se leen con deleite los pasajes más incendiarios del "manifiesto", se desprecia en secreto al trabajador de la barriada, o se le teme inconfesadamente por su rudeza, por su ignorancia, por su pobreza. No estoy exagerando, he conocido personalmente estas tipologías.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;6.&lt;/strong&gt; Otras veces, el marxista de turno ignora por completo la realidad presente de la clase trabajadora de la que no se cansa de hablar. Este es el caso de la mayoría de los grupúsculos de izquierda radical que he conocido. Este marxista se llena la boca de categorías decimonónicas, habla de revolución inminente, de necesidad histórica, de movimientos de masas, ante un auditorio de cuatro o cinco personas, normalmente estudiantes con poca formación o nostálgicos de clase media: la vanguardia revolucionaria, se entiende.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;7.&lt;/strong&gt; No obstante, hay un tipo de "marxista", relativamente novedoso, que me resulta especialmente antipático: el marxista charlatán. Es un sujeto que juguetea con el discurso marxista y emplea categorías marxistas alegremente, acaso sin llegar a entender bien lo que significan, dada la conocida dificultad de muchos pasajes de la obra marxiana. Este sujeto no es una persona "de izquierdas" (aunque quizás crea serlo) porque no le interesa mayormente un cambio en las estructuras políticas actuales. Quizás tal cambio le perjudicaría y lo sabe. Por eso le interesa más bien el juego intelectual, la cita descontextualizada, el uso presuntuoso de los términos, la simulación, la farsa. Le interesa el marxismo como fuente discursiva ornamental, los conceptos como cáscaras vacías. Como ejemplo de este uso fraudulento de la obra de Marx me viene a la cabeza una exposición que tuvo lugar hace algún tiempo en el Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canaria, que proponía convertir a Marx en una marca registrada de ropa, una iniciativa empresarial. El discurso manejado en torno a esta iniciativa era de carácter indudablemente "marxistizante": el mercado, el fetichismo de la mercancía, la subsunción del arte, bla bla bla. Un discurso de poquísimo calado, en cualquier caso, que no impidió a los artistas responsables vender bien la moto a quienes manejan los presupuestos para que estos corrieran con los gastos en publicidad (se empapeló la ciudad con carteles que anunciaban la marca &lt;em&gt;Marx, &lt;/em&gt;como si se tratara de carteles de &lt;em&gt;Zara &lt;/em&gt;o &lt;em&gt;Mango&lt;/em&gt;). La ropa, por otra parte, que se podía apreciar y comprar en la exposición, era bastante fea. A mi entender, por más que se le den vueltas, por más que se le quiera ver el lado irónico (que es el único lado que sostiene una iniciativa así: el lado humorístico), el proyecto en sí tenía un carácter notoriamente reaccionario, perfectamente avalable por gobiernos de derechas como el canario o el madrileño. De hecho creo que los mismos artistas han hecho otras incursiones en esta especie de marxismo artístico en la comunidad de Madrid, con el beneplácito y el apoyo económico de los responsables culturales del PP.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;8.&lt;/strong&gt; Leo estos días dos libros de y en torno a Marx. El primero es una antología de textos publicada en los años 70 en la desaparecida editorial &lt;em&gt;Cuadernos para el Diálogo,&lt;/em&gt; que incluye amplios extractos de la "Crítica a la filosofía del derecho de Hegel", "Manuscritos de Economía y Filosofía", "La Sagrada Familia", "Tesis sobre Feuerbach", "La ideología alemana", "Miseria de la Filosofía", "Las luchas de clases en Francia", "Trabajo asalariado y capital", "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", "Contribución a la crítica de la Economía Política", "La Revolución en España", "La guerra civil en Francia", "La crítica al Programa de Gotha" y los tres tomos de "El Capital". Es un libro de unas quinientas páginas que constituye un brevísimo recorrido por las obras más conocidas del filósofo. El otro libro es un volumen de conferencias de Enrique Dussel, titulado "Marx y la Modernidad. Conferencias de La Paz". Dussel dedicó quince años a estudiar línea por línea &lt;em&gt;toda&lt;/em&gt; la obra de Marx, incluidos los inéditos que reposan en los archivos históricos de Amsterdam, y presume de ser un conocedor de primer orden del opus marxiano, al cual se acerca desde la filosofía de la liberación latinoamericana, en una lectura muy estimulante (casi filológica) que rescata un Marx para el siglo XXI, con profundas implicaciones para la ética, haciendo énfasis en categorías normalmente dejadas de lado por el marxismo tradicional, como "corporalidad", "pobreza" y "exclusión" (en lugar del tradicional reduccionismo clasista del marxismo acartonado).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404801093851837858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 295px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SwG19YCudaI/AAAAAAAAAD8/RkW85KyPPr8/s400/marx.grundrisse.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;9.&lt;/strong&gt; ¿Por qué seguimos con Marx, erre que erre, a estas alturas, cuando nos cansamos de oír que el comunismo es historia, que Marx está "superado", que la ciencia económica ha demostrado que Marx no tenía razón, etc? ¿Por qué seguir, cuando los expertos afirman que el "valor trabajo" ha sido definitivamente sustituido por la ley de la oferta y la demanda? Estos días que se celebra la caída del Muro de Berlín, el triunfo de la "libertad", ¿qué hacemos leyendo a Marx, pobres de nosotros, anacrónicos, desfasados? Lo cierto es que la obra de Marx es una inmensidad que se ríe de todos estos tópicos. La historia de la URSS quedará como una nota al pie de página en el corpus marxiano. El Marx de la "ciencia económica" es un Marx reducido, mutilado, puesto que hoy tiene más vigencia, en mi opinión, el Marx de amplio espectro que realiza una crítica económica de corte antropológico (por ejemplo, el de los "Manuscritos de 1844") fundada en un profundo sentido de la ética, y siempre desde la filosofía. Como señala Dussel, el liberalismo económico, la economía moderna, hace abstracción del ser humano, convierte al humano en cifra, así pues "la economía no tiene nada que ver con el hambre": Marx hace justo lo contrario, comienza pensando el hambre, y sobre ella construye la economía, es decir, revienta los cimientos de la cosmovisión del dominio y pone en tela de juicio la misma realidad. Por eso decimos que es ante todo filósofo. Y es una decisión filosófica (y ética) poner el trabajo humano como fuente de valor, porque las fuentes de valor, que &lt;em&gt;no pueden&lt;/em&gt; tener precio, son dos: el ser humano y la naturaleza, creadores de todo valor. Por eso la economía moderna (Friedman, Hayek and so on) es, para Marx, para Dussel (y para cualquiera con un poco de sensibilidad) una aberración. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10.&lt;/strong&gt; La obra de Marx es &lt;em&gt;difícil&lt;/em&gt;. Las traducciones en muchos casos no ayudan nada. La amplitud de la obra, la cantidad de temas tratados, la propia evolución del pensamiento de Marx, la distancia con respecto a su tiempo, son factores que dificultan una comprensión clara. Yo voy leyendo despacio, ahora, los "Manuscritos de Economía y Filosofía". siempre con la intención de volver a leer. No son lo más duro. En el horizonte, la intención de leer entero "El Capital", de cabo a rabo, como Dussel. Para el que tenga ánimo, unas perlas que servirán de introducción:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://dhcm.inkrit.org/wp-content/data/mew42.pdf"&gt;http://dhcm.inkrit.org/wp-content/data/mew42.pdf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404826690951586418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SwHNPUq4InI/AAAAAAAAAEE/Z2DxBJhV9SE/s400/marx+und+ich.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-7866990311372202591?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/7866990311372202591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2009/11/karl-marx-immer-noch.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/7866990311372202591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/7866990311372202591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2009/11/karl-marx-immer-noch.html' title='Karl Marx, immer noch'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SwGzZfHfGFI/AAAAAAAAAD0/hacVwvKRc58/s72-c/marxriposa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1924507093022368074.post-598541994655325317</id><published>2009-10-25T13:28:00.000-07:00</published><updated>2009-11-01T12:30:36.801-08:00</updated><title type='text'>Los ríos profundos</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SucJ7UyFmLI/AAAAAAAAABQ/9tlFfXfEcDA/s1600-h/arguedas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397293593222551730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 142px; CURSOR: hand; HEIGHT: 145px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SucJ7UyFmLI/AAAAAAAAABQ/9tlFfXfEcDA/s400/arguedas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Túpac Amaru, hijo del Dios Serpiente; hecho con la nieve del Salqantay; tu sombra llega al profundo corazón como la sombra del dios montaña, sin cesar y sin límites...&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Padre nuestro, escucha atentamente la voz de nuestros ríos; escucha a los temibles árboles de la gran selva; el canto endemoniado, blanquísimo del mar; escúchalos, padre mío, Serpiente Dios. ¡Estamos vivos, todavía somos! Del movimiento de los ríos y las piedras, de la danza de los árboles y montañas, de su movimiento, bebemos sangre poderosa, cada vez más fuerte. ¡Nos estamos levantando, por tu causa, recordando tu nombre y tu muerte!&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;Jose María Arguedas&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Antes de partir, Juan Jiménez me entregó un dossier de fotocopias con información acerca de varios autores latinoamericanos. Uno de ellos, desconocido para mí, era Jose María Arguedas. Días después, al hablar con él desde Barcelona, Juan insistió en ese nombre. "¿Leíste lo de Arguedas?" No lo había leído todavía, pero ante tal énfasis opté por no demorar más el encuentro con el escritor y etnólogo peruano. Tras leer la información biobibliográfica, me hice con un ejemplar de la novela &lt;em&gt;Los ríos profundos &lt;/em&gt;y con un número antiguo de la revista &lt;em&gt;Anthropos&lt;/em&gt; que encontré en "La Central" del Raval, titulado "JOSE MARÍA ARGUEDAS: Indigenismo y mestizaje cultural como crisis contemporánea hispanoamericana". Empaqueté ambos textos en mi equipaje y con ellos me vine al altiplano, donde poco después comencé su lectura.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Arguedas (Andahuaylas, 1911-Lima, 1969) es un poeta quechua trabado en un literato blanco, y es el conflicto entre ambas tradiciones culturales, la de los dominados y la de los dominadores, el núcleo fundamental de su obra. La novela &lt;em&gt;Los ríos profundos&lt;/em&gt; (1958)&lt;em&gt; &lt;/em&gt;habla de la primera adolescencia de Ernesto, trasunto del propio Arguedas, que viaja con su padre por el sur del Perú, acompañándole en su oficio de abogado itinerante. La novela comienza en Cuzco, antigua capital de los incas, adonde el niño ha llegado después de visitar innumerables pueblos y ciudades de la sierra. Ernesto, que ha crecido junto a los siervos quechuas de su madrastra, que ha aprendido su lengua y ve el mundo a través de sus ojos, va relatando en primera persona el encuentro con las piedras, con los hombres y las mujeres, con los ríos, los barrancos, la flora y la fauna, en una selva de símbolos en que la religiosidad indígena, con su culto a la naturaleza y a los objetos sagrados, juega un rol muy importante, a la vez que se refleja el sincretismo propio de estos pueblos, en una identificación del indio con el doliente cristiano. También se expresa el drama de esta religiosidad, administrada por los blancos, en este caso la figura del Padre Linares, director del colegio de Abancay donde Ernesto ingresa como interno, imagen de la severidad autoritaria aliada con el poder político. Toda la novela es una sucesión de impresiones poéticas a través de la trama en el colegio y en su entorno en medio de los ríos y las montañas como deidades tutelares, las relaciones de poder y de clase entre los alumnos, las amistades y los conflictos entre patrones e indios, con la sombra permanente de la revuelta popular contra la opresión. Arguedas elabora un relato mítico del que el niño es trovador. La sensibilidad de Ernesto, un blanco indio, un "raro", un ser tratado con frecuencia de loco por sus cercanos, nos va guiando a lo largo del relato, con el ruido de los ríos de montaña siempre de fondo.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta novela habla de la tierra del sur del Perú. Habla de la magia de la infancia. Hace un elogio del pueblo quechua, de los hombres y mujeres de la montaña, de su música, de su poesía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Apank'orallay, apank'orallay&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;apakullawayña,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;tutay tutay wasillaykipi&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;uywakullawayña.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Pelochaykiwan&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;yana wañuy pelochaykiwan&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;kuyaykullawayña&lt;/em&gt; .&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Apankora, apankora&lt;/em&gt; (nombre de la tarántula)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;llévame ya de una vez;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;en tu hogar de tinieblas&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;críame, críame por piedad.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Con tus cabellos,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;con tus cabellos que son la muerte&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;acaríciame, acaríciame.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sabemos nunca qué es exactamente lo que lleva a una persona a quitarse la vida. Arguedas quizás no pudo superar nunca esa radical escisión que separaba el alma india de su infancia de la edad adulta "occidental" y urbana, no pudiendo vivir el mestizaje perfecto de su identidad, la doble cultura que sin embargo una y otra vez reivindicara. Así en su discurso de Lima, titulado precisamente &lt;em&gt;No soy un aculturado&lt;/em&gt;, al recibir el premio Inca Garcilaso en 1968, un año antes de su muerte, declaraba: "Contagiado para siempre de los cantos y los mitos, llevado por la fortuna hasta la Universidad de San Marcos, hablando por vida el quechua, bien incorporado al mundo de los cercadores, visitante feliz de grandes ciudades extranjeras, intenté convertir en lenguaje escrito lo que era como individuo: un vínculo vivo, fuerte, capaz de universalizarse, de la gran nación cercada, y la parte generosa, humana, de los opresores. El vínculo podía universalizarse, extenderse; se mostraba un ejemplo concreto, actuante. El cerco podía y debía ser destruido; el caudal de las dos naciones se podía y se debía unir. Y el camino no tenía por qué ser, ni era posible que fuera únicamente el que se exigía con imperio de vencedores expoliadores, o sea, que la nación vencida renuncie a su alma, aunque no sea sino en la apariencia, formalmente, y tome la de los vencedores, es decir, que se aculture. Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio, en español y en quechua".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Presa de profundas depresiones desde los treinta años de edad, Arguedas puso fin a su vida en el claustro de la Universidad de San Marcos, en Lima, donde trabajaba como profesor de etnología, el 28 de noviembre de 1969, a los cincuenta y ocho años.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Kausarak' mi kani&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;alconchas nisunki&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;luceros nisunki,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;kutimusk'rak'mi&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;vueltamusak'rak'mi.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Amarak'wak'aychu&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;muru pillpintucha,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;saywacha churusk'ay&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;manaras taninchu&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;tapurykamullay.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Aún estoy vivo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;El halcón te hablará de mí,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;la estrella de los cielos te hablará de mí,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;he de regresar todavía, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;todavía he de volver.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;No es tiempo de llorar,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;mariposa manchada,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;la saywa&lt;/em&gt; (montículo de piedra)&lt;em&gt; que elevé en la cumbre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;no se ha derrumbado,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;pregúntale por mí.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1924507093022368074-598541994655325317?l=culturaxxxsociedad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/feeds/598541994655325317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2009/10/los-rios-profundos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/598541994655325317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1924507093022368074/posts/default/598541994655325317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://culturaxxxsociedad.blogspot.com/2009/10/los-rios-profundos.html' title='Los ríos profundos'/><author><name>palanca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03632311033895933834</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/S1hdnGgRdiI/AAAAAAAAAJA/N-1ar_iHXKA/S220/DSCN0828.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Kg5gHvD9zgU/SucJ7UyFmLI/AAAAAAAAABQ/9tlFfXfEcDA/s72-c/arguedas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
